Efectes de la urbanització sobre la biodiversitat i les espèciesEfectos de la urbanización sobre la biodiversidad y las especiesEffects of urbanization on biodiversity and species

Moltes espècies són capaces de modificar el seu entorn per afavorir-ne les condicions en el seu propi benefici (Clive et al. 1994); tot i que aquestes variacions en l’ambient no les afecten només a elles, sinó que afecten a totes les espècies que es troben en l’ecosistema (Clive et al. 1997). Per a terceres espècies, aquests canvis poden arribar a ser perjudicials o beneficiosos, provocant l’abandonament del territori que ocupaven o l’aprofitament d’un nou entorn per establir-se (Gilad et al. 2004).

L’esser humà porta milers d’anys duen a terme aquesta estratègia per sobreviure; però el gran canvi va esdevenir en el moment en el qual va passar a ser sedentari, fundant així el que avui són pobles, ciutats i grans metròpolis.Soon a summary…

Muchas especies son capaces de modificar su entorno para favorecer las condiciones en su propio beneficio (Clive et al. 1994); aunque estas variaciones en el ambiente no les afectan sólo a ellas, sino que afectan a todas las especies que se encuentran en el ecosistema (Clive et al. 1997). Para terceras especies, estos cambios pueden llegar a ser perjudiciales o beneficiosos, provocando el abandono del territorio que ocupaban o el aprovechamiento de un nuevo entorno para establecerse (Gilad et al. 2004).

El ser humano lleva miles de años llevando a cabo esta estrategia para sobrevivir; pero el gran cambio se produjo en cuando paso a ser sedentario, fundando así lo que hoy en día son pueblos, ciudades y grandes metrópolis. La urbanización es una alteración provocada por el hombre, rápida y drástica, que ha comportado un gran cambio en los ecosistemas allá donde se ha producido. Cuando se mide la extensión y la intensidad, la urbanización es uno de los procesos más homogeneizadores de todas las principales actividades humanas (McKinney 2006). La transformación urbanística uniformiza el entorno y implica la modificación y/o desaparición de una gran cantidad de características físicas y también de biológicas. Estos cambios afectan al medio ambiente en diferentes grados, e incluso puede llegar a afectarnos a nosotros mismos (McKinney 2008).

La urbanización provoca aquellas especies que se han adaptado a los ambientes urbanos se vuelvan cada vez más numerosas y localmente abundantes en las ciudades de todo el planeta, es decir, una homogeneización biológica (McKinney 2006). Por tanto, quisiera centrarme en cómo afectan estos cambios a la biodiversidad, y también en las especies que habitan (o habitaban) en estas zonas.

A primera vista uno puede pensar que la riqueza de especies (el nombre de especies representadas en una comunidad ecológica, paisaje o región sin tener en cuenta su abundancia absoluta o relativa) disminuirá debido a la urbanización, pero lo cierto es que los estudios indican que puede aumentar o disminuir, en función de diversas variables, como el grupo taxonómico, la intensidad de la urbanización, su escala, etc. (McKinney 2002). Al urbanizar el territorio, las especies que la ocupan han de adaptarse a las nuevas condiciones, abandonar el territorio sino pueden hacerle frente (como pasa con cualquier cambio ambiental) o, en el peor de los casos, extinguirse. Aún así, hay un conjunto de especies que han conseguido adaptarse al entorno humano. Lo han conseguido adaptando a corto plazo su fisiología y comportamiento para poder sobrevivir en las zonas urbanas y a la actividad humana. A más largo plazo, esta adaptación se convertirá en evolución hacia una nueva subespecie o especie.

En el grupo de las aves, uno de los más seguidos, los estudios indican que la riqueza de especies disminuyen con el aumento de la urbanización en la mayoría de los casos; pero hay otros que apuntan a que no se producen cambios, o hasta que aumente la riqueza (McKinney 2008). En otros casos, además de la disminución de la riqueza y la diversidad aviaria, puede favorecer la dominancia de unas pocas especies (Beissnger et al. 1982).

cotorraImagen 1. Dos cotorras argentinas en la Casa de Campo de Madrid. Las cotorras se han adaptado a la vida urbana. Autor: Miguel Pérez. Fuente: diario El País.

No todas las aves toleran el cambio, pero aquellas que no lo consiguen han de modificar su comportamiento para sobrevivir a las ciudades. Por ejemplo, algunas especies pasan de ser insectívoras forestales o perforadoras de la corteza a espigadoras del suelo urbano (Beissinger et al. 1982). Otro ejemplo son los pájaros cantores, que dependen de la comunicación acústica para la reproducción. Los estudios indican que su canto varía entre los habitantes urbanos y no urbanos. En las ciudades, los pájaros cantan más fuertes o utilizan frecuencias más altas en comparación con sus congéneres de los bosques. Estas diferencias se interpretan con una adaptación de las aves al ruido ambiental urbano o a la interacción vocal más intensa en las zonas urbanas más densamente pobladas (Nemeth et al. 2009).

En cuanto a los mamíferos, también existe una relación entre la diversidad y el grado de urbanización: a medida que aumenta, se pierde la diversidad. Esta pérdida de especies se atribuye a la degradación y fragmentación del hábitat, la pérdida de vegetación y su simplificación (McCleery 2010). Si los mamíferos de tallas corporales grandes, los depredadores y las especies más especialistas son más sensibles; los omnívoros, los generalistas y los carnívoros de talla mediana han estado capaces de utilizar los amplios recursos del medio urbano (McCleery 2010). En concreto, un estudio realizado en una área urbana mediana, en Lublin (Polonia), se observó que el principal factor que influye en los mamíferos de talla pequeña era el aislamiento de las zonas verdes, mientras que el tipo de vegetación no tenía ningún efecto significativo (Łopucki et al. 2013).

Las poblaciones de mamíferos urbanos suelen tener densidades, tasas de supervivencia y reproducción más altas, y menos tasas de dispersión que sus contrapartes rurales. Igual que las aves, muestran diferentes comportamientos, como la reducción a la respuesta ante los seres humanos, la alteración de los períodos de actividad, rangos menores de movimiento y diferentes comportamientos territoriales (McCleery 2010). Finalmente, también varían su dieta consumiendo mas alimentos antropogénicos.

La vegetación es fundamental para muchas especies por diversos motivos; por tanto es interesante ver como las plantas responden a la urbanización. Es evidente que en el caso de la flora, gran parte de las especies están atadas a la acción humana, puesto que las especies que encontramos en parques y jardines son las que hemos plantado, y en pocas ocasiones grandes extensiones verdes escaparán de nuestro control. Sin embargo, estas especies escogidas por el hombre igualmente han de adaptarse al entorno urbano.

La literatura que trata la fenología de la floración en entornos urbanos sugiere que en la primavera, las plantas que florecen en una variedad de ecosistemas en América del Norte, Europa y China, tienden a florecer más pronto en la ciudad que en los hábitats sin urbanizar. La causa podría ser el efecto isla de calor, microclima que se da bajo cualquier tipo de clima como consecuencia directa de la urbanización de un territorio (Neil et al. 2006).

Por otro lado, las plantas efímeras y las polinizadas por insectos tienden a ser más sensibles que las plantas perennes y las de polinización eólica (Neil et al. 2006). Es comprensible que aquellas plantas que requieran polinizadores se vean más afectadas, pues los insectos también se ven afectados por la urbanización. En un estudio realizado en Estados Unidos, muestra que la riqueza y la abundancia de las abejas eran generalmente más bajos en las zonas residenciales que en las zonas desérticas periféricas de la ciudad, las cuales poseían la mayor diversidad de todos los lugares estudiados (Hostetler 2001).

Como la urbanización suele producir un gradiente de la perturbación, también se puede observar un gradiente en la homogeneización biológica en las zonas urbanas. Si los núcleos urbanos son ocupados por especies muy adaptadas y relativamente comunes alrededor del planeta, los hábitats con grados de urbanización más bajos están ocupados por algunas especies nativas. Estos suelen consistir en plantas sucesionales tempranas y especies animales de “borde”, como los mamíferos las aves meso depredadores, omnívoros y frugívoros que pueden utilizar jardines, fragmentos forestales o otros hábitats disponibles en los suburbios (McKinney 2006).

urbanitzation_gradientImagen 2. Las variaciones de densidad humana y el subministro de alimentos antropogénicos, la densidad de gatos, la densidad de roedores y depredadores a lo largo de un gradiente urbano-rural-natural. La magnitud de las barras representa la importancia relativa de cada factor de acuerdo con el grado de urbanización. Se observa como la depredación de los gatos sobre los roedores es menor en las zonas urbanas. Los gatos se han adaptado a vivir en las zonas urbanas y han cambiado su comportamiento con respecto a la fuete de alimento y depredación. Fuente: The Life Cycle of Toxoplasma gondii in the Natural Environment, Dr. Olgica Djurković Djaković (Ed.).

Se puede concluir que para todos la grupos, la riqueza de especies nativas tienden a reducirse en las zonas de urbanismo extremo, es decir, los núcleos urbanos. Sin embargo, los efectos de niveles moderados de urbanización (desde pequeños núcleos habitados hasta zonas suburbanas de grandes metrópolis) varían significativamente entre los grupos (McKinney 2008 y Ordeñana et al. 2010). Al menos, habría que analizar también, y en profundidad, cuáles son los efectos de las especies no nativas o introducidas en los ámbitos urbanos.

El reto de la conservación en las zonas urbanas es promover la conservación y restauración de especies indígenas locales, frente a las especies urbanas, que gozan de una distribución amplia en todo el mundo y que en muchos casos son especies invasoras y/o introducidas que están adaptadas al hábitat urbano (McKinney 2006).

Marc Pérez Castells

Bibliografia

Beissinger, Steven R. and Osborne and David R (1982). Effects of urbanization on avian community organization. The Condor, Vol. 84, No. 1 (Feb., 1982), pp. 75-83

Clive G. Jones, John H. Lawton, and Moshe Shachak (1997). Positive and negative effects of organisms as physical ecosystem engineers. Ecology 78:1946–1957

Clive G. Jones, John H. Lawton and Moshe Shachak (1994). Organisms as ecosystem engineers. Oikos Vol. 69, Fasc. 3, pp. 373-386

Emmanuelle Gilot-Fromont, Maud Lélu, Marie-Laure Dardé, Céline Richomme, Dominique Aubert, Eve Afonso, Aurélien Mercier, Cécile Gotteland and Isabelle Villena (2012). The Life Cycle of Toxoplasma gondii in the Natural Environment. Dr. Olgica Djurković Djaković (Ed.)

Gilad E., von Hardenberg J., Provenzale A., Shachak M. and Meron E. (2004). Ecosystem engineers: from pattern formation to habitat creation. Physical Review Letters, Vol. 93, No. 9, (Publisched by The American Physical Society)

Hostetler N. E and McIntyre, M. E. (2001). Effects of urban land use on pollinator (Hymenoptera: Apoidea) communities in a desert metropolis. Basic and Applied Ecology, Vol. 2, Issue 3, pp. 209–218

Łopucki R., Mróz I., Berliński Ł. and Burzych M. (2013) Effects of urbanization on small-mammal communities and the population structure of synurbic species: an example of a medium-sized city. Canadian Journal of Zoology, Vol. 91, No. 8 : pp. 554-561

McKinney, M. L. (2002). Urbanization, biodiversity, and conservation. BioScience 52:883–890

McKinney M. L. (2006).Urbanization as a major cause of biotic homogenization. Biological Conservation, Volume 127, Issue 3, pp. 247–260

McKinney, M. L. (2008). Effects of urbanization on species richness: A review of plants and animals. Urban ecosystems, Vol. 11, Issue 2, pp. 161-176

McCleery R. (2010). Urban mammals. Chapter in Urban Ecosystem Ecology, agronomy monographs 55, pp. 87-102

Neil K. and Wu J. (2006). Effects of urbanization on plant flowering phenology. Urban Ecosystems, Vol. 9, Issue 3, pp. 243-257

Nemeth E. and Brumm H. (2009) Blackbirds sing higher-pitched songs in cities: adaptation to habitat acoustics or side-effect of urbanization? Animal Behaviour, Vol. 78, Issue 3, pp. 637–641

Ordeñana MA, Crooks KR, Boydston EE, Fisher RN, Lyren LM, Siudyla S, Haas CD, Harris S, Hathaway SA, Turschak GM, Miles AK and Van Vuren DH (2010) Effects of urbanization on carnivore species distribution and richness. J Mammal 91:1322–1331

El País (versió digital) – http://elpais.com/

:

La urbanització és un alteració provocada per l’home, ràpida i dràstica, que ha comportat un gran canvi en els ecosistemes allà on s’ha produït. Quan es mesura l’extensió i la intensitat, la urbanització és un dels processos més homogeneïtzadors de totes les principals activitats humanes (McKinney 2006). La transformació urbanística uniformitza l’entorn i implica la modificació i/o desaparició d’una gran quantitat de característiques físiques i també de biològiques. Aquests canvis afecten al medi ambient en diferents graus, i fins i tot ens poden arribar a afectar a nosaltres mateixos (McKinney 2008).

La urbanització provoca que les espècies que s’han adaptat als ambients urbans es tornin cada vegada més nombroses i localment abundants a les ciutats de tot el planeta, és a dir, una homogeneïtzació biològica (McKinney 2006). Així doncs, volia centrar-me en com afecten aquest canvis a la biodiversitat, i també en a les espècies que habiten (o habitaven) en aquestes zones.

A primera vista un pot pensar que la riquesa d’espècies (el nombre d’espècies representades en una comunitat ecològica, paisatge o regió sense tenir en compte la seva abundància absoluta o relativa) disminuirà degut a la urbanització, però el cert és que els estudis indiquen que pot augmentar o disminuir, en funció de diverses variables, com el grup taxonòmic, la intensitat de la urbanització, la seva escala, etc. (McKinney 2002). Al urbanitzar el territori, les espècies que l’ocupen han d’adaptar-se a les noves condicions, abandonar el territori si no hi poden fer front (com passa amb qualsevol canvi ambiental) o, en el pitjor dels casos, extingir-se. Si més no, hi ha un conjunt d’espècies que han aconseguit adaptar-se a l’entorn humà. Ho han aconseguit adaptant a curt termini la seva fisiologia i comportament per poder sobreviure en les zones urbanes i a l’activitat humana. A més llarg termini, aquesta adaptació s’esdevindrà evolució cap a una nova subespècie o espècie.

En el grup de les aus, un dels més seguits, els estudis indiquen que la riquesa d’espècies disminueix amb l’augment de la urbanització en la majoria dels casos; però n’hi ha d’altres que apunten a que no es produeixen canvis, o fins i tot que augmenta la riquesa (McKinney 2008). En altres casos, a més de la disminució de la riquesa i diversitat aviària, pot afavorir la dominància d’unes poques espècies (Beissinger et al. 1982).

cotorraImatge 1. Dos cotorres argentines a la Casa de Campo de Madrid. Les cotorres s’han adaptat a la vida urbana. Autor: Miguel Pérez. Font: diari El País.

No totes les aus toleren el canvi, però aquelles que ho aconsegueixen han de modificar el seu comportament per sobreviure a les ciutats. Per exemple, algunes espècies passen de ser insectívores forestals o perforadores de l’escorça a espigadores del sòl urbà (Beissinger et al. 1982). Un altre exemple són els ocells cantaires, que depenen de la comunicació acústica per a la reproducció. Els estudis indiquen que el seu cant varia entre els hàbitats urbans i no urbans. A les ciutats, els ocells canten més fort o utilitzen freqüències més altes en comparació amb els seus congèneres dels boscos. Aquestes diferències s’interpreten com una adaptació de les aus al soroll ambiental urbà o a la interacció vocal més intensa en les zones urbanes més densament poblades (Nemeth et al. 2009).

Pel que fa als mamífers, també existeix una relació entre la diversitat i el grau d’urbanització: a mesura que augmenta, es perd la diversitat. Aquesta pèrdua d’espècies s’atribueix a la degradació i fragmentació de l’hàbitat, la pèrdua de vegetació i la seva simplificació (McCleery 2010). Si els mamífers de mides corporals grans, els depredadors i les espècies més especialistes són més sensibles; els omnívors, els generalistes i els carnívors de mida mitjana han estat capaços d’utilitzar els amplis recursos del medi urbà (McCleery 2010). En concret, un estudi realitzat en una àrea urbana mitjana, a Lublin (Polònia), es va observar que el principal factor que influeix als mamífers de mida petita era l’aïllament de les zones verdes, mentre que el tipus de vegetació no tenia cap efecte significatiu (Łopucki et al. 2013).

Les poblacions de mamífers urbanes solen tenir densitats, taxes de supervivència i reproducció més altes, i menors taxes de dispersió que els seus contraparts rurals. Igual que les aus, mostren diferents comportaments, com la reducció a la resposta als éssers humans, l’alteració dels períodes d’activitat, rangs menors de moviment i diferents comportaments territorials (McCleery 2010). Finalment, també varien la seva dieta consumint aliments més antropogènics.

La vegetació és fonamental per moltes espècies per diversos motius; per tant també fora bo veure com les plantes responen a la urbanització. És evident que en el cas de la flora, gran part de les espècies estan lligades a l’acció humana, doncs les espècies que trobem a parcs i jardins són les que hem posat, i en poques ocasions grans extensions verdes podran fugir del nostre control. Tanmateix, aquestes espècies triades per l’home igualment han d’adaptar-se al entorn urbà.

La literatura que tracta la fenologia de la floració en entorns urbans suggereix que a la primavera, les plantes que floreixen en una varietat d’ecosistemes a Amèrica del Nord, Europa i Xina tendeixen a florir més d’hora a la ciutat que als hàbitats sense urbanitzar. La causa podria ser l’efecte illa de calor, microclima que es dóna sota qualsevol tipus de clima com a conseqüència directa de la urbanització d’un territori (Neil et al. 2006).

D’altra banda, les plantes efímeres i les pol·linitzades per insectes tendeixen a ser més sensibles que les plantes perennes i les de pol·linització eòlica (Neil et al. 2006). Es comprensible que aquelles plantes que requereixin pol·linitzadors es vegin més afectades, doncs els insectes també es veuen afectats per la urbanització. En un estudi realitzat als Estats Units, mostra que la riquesa i l’abundància de les abelles eren generalment més baixos en les zones residencials que en les zones desèrtiques perifèriques de la ciutat, les quals posseïen la major diversitat de tots els llocs estudiats (Hostetler 2001).

Com la urbanització sovint produeix un gradient de la pertorbació, també es pot observar un gradient en la homogeneïtzació biològica en les zones urbanes. Si els nuclis urbans són ocupats per espècies molt adaptades i relativament comunes arreu del planeta, els hàbitats amb graus d’urbanització més baixos estan ocupats per algunes espècies natives. Aquestes solen consistir en plantes successionals primerenques i espècies animals de “vora”, com els mamífers i les aus meso depredadores, omnívors i frugívors que poden utilitzar jardins, fragments forestals o altres hàbitats disponibles en els suburbis (McKinney 2006).

urbanitzation_gradientImatge 2. Les variacions de densitat humana i el subministrament d’aliments antropogènics, la densitat de gats, la densitat de rosegadors i depredadors al llarg d’un gradient urbà-rural-natural. La magnitud de les barres representa la importància relativa de cada factor d’acord amb el grau d’urbanització. S’observa com la depredació dels gats sobre els rosegadors és menor en zones urbanes. Els gats s’han adaptat a viure en les zones urbanes i han canviat el seu comportament pel que fa a la font d’aliment i depredació. Font: The Life Cycle of Toxoplasma gondii in the Natural Environment, Dr. Olgica Djurković Djaković (Ed.).

Hom pot concloure que per tots els grups, la riquesa d’espècies natives tendeix a reduir-se en les zones d’urbanització extrema, és a dir, els nuclis urbans. No obstant això, els efectes de nivells moderats d’urbanització (des de petits nuclis habitats fins a zones suburbanes de grans metròpolis) varien significativament entre els grups (McKinney 2008 i Ordeñana et al. 2010). Si més no, caldria analitzar també, i en profunditat, quins són els efectes de les espècies no natives o introduïdes en els àmbits urbans.

El repte de la conservació a les zones urbanes és promoure la conservació i restauració d’espècies indígenes locals, en front de les espècies urbanes, que gaudeixen d’una distribució amplia arreu del món i que en molts casos són espècies invasores i/o introduïdes que estan adaptades al habitat urbà (McKinney 2006).

Marc Pérez Castells

Bibliografia

Beissinger, Steven R. and Osborne and David R (1982). Effects of urbanization on avian community organization. The Condor, Vol. 84, No. 1 (Feb., 1982), pp. 75-83

Clive G. Jones, John H. Lawton, and Moshe Shachak (1997). Positive and negative effects of organisms as physical ecosystem engineers. Ecology 78:1946–1957

Clive G. Jones, John H. Lawton and Moshe Shachak (1994). Organisms as ecosystem engineers. Oikos Vol. 69, Fasc. 3, pp. 373-386

Emmanuelle Gilot-Fromont, Maud Lélu, Marie-Laure Dardé, Céline Richomme, Dominique Aubert, Eve Afonso, Aurélien Mercier, Cécile Gotteland and Isabelle Villena (2012). The Life Cycle of Toxoplasma gondii in the Natural Environment. Dr. Olgica Djurković Djaković (Ed.)

Gilad E., von Hardenberg J., Provenzale A., Shachak M. and Meron E. (2004). Ecosystem engineers: from pattern formation to habitat creation. Physical Review Letters, Vol. 93, No. 9, (Publisched by The American Physical Society)

Hostetler N. E and McIntyre, M. E. (2001). Effects of urban land use on pollinator (Hymenoptera: Apoidea) communities in a desert metropolis. Basic and Applied Ecology, Vol. 2, Issue 3, pp. 209–218

Łopucki R., Mróz I., Berliński Ł. and Burzych M. (2013) Effects of urbanization on small-mammal communities and the population structure of synurbic species: an example of a medium-sized city. Canadian Journal of Zoology, Vol. 91, No. 8 : pp. 554-561

McKinney, M. L. (2002). Urbanization, biodiversity, and conservation. BioScience 52:883–890

McKinney M. L. (2006).Urbanization as a major cause of biotic homogenization. Biological Conservation, Volume 127, Issue 3, pp. 247–260

McKinney, M. L. (2008). Effects of urbanization on species richness: A review of plants and animals. Urban ecosystems, Vol. 11, Issue 2, pp. 161-176

McCleery R. (2010). Urban mammals. Chapter in Urban Ecosystem Ecology, agronomy monographs 55, pp. 87-102

Neil K. and Wu J. (2006). Effects of urbanization on plant flowering phenology. Urban Ecosystems, Vol. 9, Issue 3, pp. 243-257

Nemeth E. and Brumm H. (2009) Blackbirds sing higher-pitched songs in cities: adaptation to habitat acoustics or side-effect of urbanization? Animal Behaviour, Vol. 78, Issue 3, pp. 637–641

Ordeñana MA, Crooks KR, Boydston EE, Fisher RN, Lyren LM, Siudyla S, Haas CD, Harris S, Hathaway SA, Turschak GM, Miles AK and Van Vuren DH (2010) Effects of urbanization on carnivore species distribution and richness. J Mammal 91:1322–1331

El País (versió digital) – http://elpais.com/

Published by Marc Pérez Castells

5 han pensat en “Efectes de la urbanització sobre la biodiversitat i les espèciesEfectos de la urbanización sobre la biodiversidad y las especiesEffects of urbanization on biodiversity and species

  1. Retroenllaç: maillot de foot.com

Deixa un comentari