Alternativas a los productos de usar y tirar

Los productos de usar y tirar forman parte de nuestro día a día. La fabricación de cualquier producto comporta un uso de materia prima y energía. Una vez terminada su vida útil, este producto se convierte en residuo. El año 2012, en el estado español se generaron 484.8 kg de residuos urbanos por habitante (INE, 2014). En otros artículos de este blog ya se ha tratado la temática de los residuos, particularmente la de los plásticos, que es un material que necesita mucho tiempo para su descomposición y que, además, se fabrica a partir de una materia prima no renovable. 

En este ámbito, se pueden hacer muchas cosas a nivel individual, por lo que en este artículo queremos proponer opciones para reducir nuestro impacto y presentaros algunas alternativas de las que tal vez no tengáis conocimiento. Es decir, el objetivo de este artículo no es simplemente alentaros a que vayáis a comprar con bolas de tela/reutilizables, a que utilicéis pañuelos y servilletas de tela en vez de papel, a que os llevéis platos y cubiertos de casa (o de plástico reutilizable) hasta para el picnic, sino también presentaros otros productos y animaros a utilizar siempre la opción más sostenible en varios ámbitos.

– Las botellas de agua de plástico (típicamente PET) pueden tardar alrededor de 450 años en degradarse (NHDES, s.f.) y su producción requiere del uso de un recurso no renovable (derivados del petróleo). Además, como ya se explicó en un artículo previo de este blog (http://www.greenhub.cat/httpsdocs-google-comfiled0bylyzr5treqic0dtduvnsffmakuedituspsharing) a menudo terminan en el medio marino y pueden ser incorporados a la cadena trófica, causando graves problemas de salud. Para reducir su consumo y posterior rechazo de estas botellas, existen diversos temas de filtración de agua que te permiten beber el agua del grifo (que es apta para el consumo humano) previa eliminación de algunas sales y quitando del agua el mal gusto característico que tiene en algunas zonas. Hay la opción de hacer una instalación más completa, en la que el agua del grifo ya sale filtrada, o una de más sencilla y económica: las jarras con filtros de carbono activo (Figura 1a). Para salir de casa, ¡no te olvides de llenar la cantimplora! De hecho, también existen cantimploras que incorporan un sistema de filtración a pequeña escala.

– Igual de persistentes son las botellas de plástico de los detergentes. Tenemos la oportunidad de reducirlas con las nueces de lavabo (Figura 1b). Estas provienen de un árbol originario de la Índia y del Nepal llamado Sapindus Mukorossi. Las cáscaras de estas nueces tienen un alto contenido de saponina y se pueden utilizar para obtener jabón (para el lavado de ropa y otras limpiezas generales, e incluso se puede utilizar directamente como champú). Simplemente hay que hacerlas hervir para obtener jabón en formato líquido o, en el caso de la lavadora, se pueden introducir directamente las cáscaras dentro del tambor. Su eficiencia para tratar las manchas es comparable, o incluso superior, a la de un detergente convencional (Muntaha & Khan, 2015) y es una alternativa mucho más coste-efectiva (Basu et al., 2015). De hecho, una bolsa de un kilogramo de nueces, puede durar más de un año. Y esta opción no solo es sostenible por el hecho de ahorrar embalaje plástico, sino porque este jabón es totalmente biodegradable y respetuoso con el medio ambiente.

Figura 1. a) Jarra con sistema de filtración de carbono activado (www.brita.es). b) nueces de lavado (Sapindus Mukorossi; www.vidanaturalia.com). c) Porta bocadillos (http://rolleat.com/en/products-en/boc-n-roll). d) Pañal de tela (www.crianzanatural.com). e) Copa menstrual (mylaundryservice.blogspot.com.es). 

– Transporte de alimentos: la fiambrera es ampliamente utilizada hoy en día, pero hay otra herramienta que puede ser muy útil para transportar bocadillos y otros alimentos (como piezas de fruta, galletas, etc.) y que podría permitir ahorrar kilómetros de papel film plástico (degradación entre 20-30 años; NHDES, s.d.) o papel de aluminio. Estamos hablando del porta bocadillos (Figura 1c), que es ajustable a diferentes medidas i lavable (simplemente hay que pasar un trapo por la parte plástica que toca al alimento y ponerlo en la lavadora de vez en cuando). La producción de aluminio es un proceso altamente contaminante y la extracción de la bauxita causa la destrucción de hábitats. Además, el tiempo de degradación del aluminio se encuentra entre los 80 i 200 años (NHDES, s.f.).

– Para los más pequeños, podemos sustituir los pañales de usar y tirar por pañales de tela (Figura 1d). A parte de ser mucho más agradables al tacto y a la vista, permiten ahorrar una gran cantidad de residuos. Los pañales de un solo uso tienen un tiempo de degradación alrededor de los 450 años y durante los dos primeros años de vida un bebé puede llegar a utilizar unos 6800 pañales. El precio de un pañal de ropa equivale a la inversión de dos semanas de pañales de usar y tirar (Wong et al., 1992). Por lo tanto, a parte de ser más respetuoso con la piel del bebé y medio ambiente, comportan un ahorro económico importante, sobretodo si los pañales de tela los haces servir para más de un bebé. El ahorro se mantiene incluso si se incluye en el análisis del ciclo de vida el precio del lavado de los pañales de tela. Este proceso es una de las desventajas de esta opción, ya que comporta un extra de trabajo para los padres. No obstante, con un mínimo de organización, esta tarea se puede incluir con facilidad en la rutina diaria de la vida con el recién llegado.

– Y por último, un elemento que considero una revolución en el ámbito femenino: la copa menstrual (Figura 1e), sustituto de compresas y tampones. Esta consiste en un recipiente (de látex, silicona o plástico quirúrgico) que se inserta en la vagina durante la menstruación para recoger el flujo menstrual. Su comodidad la refieren la mayoría de usuarias de esta alternativa. Con el mantenimiento (que es mínimo) y limpieza adecuados, una sola copa puede llegar a durar 10 años, por lo que la cantidad de residuos que se pueden evitar es importante. Las compresas tienen un ciclo de vida parecido a los pañales de usar y tirar. En el caso de los tampones, el uso de la copa menstrual tiene una ventaja importante y es que no comporta peligro del Síndrome del Shock Tóxico (SST) ya que la copa, contrariamente a los tampones, no es absorbente.

Si conoces alguna otra alternativa, te invitamos a que nos expliques tu experiencia en los comentarios. Es cuestión de todos hacer nuestro día a día más sostenible. 

Ioar Rivas Lara

REFERENCIAS:

Basu, A., Basu, S., Bandyopadhyay, S., Chowdhury, R. (2015). Optimization of evaporative extraction of natural emulsifier cum surfactant from Sapindus mukorossi—Characterization and cost analysis. Industrial Crops and Products 77, 920-931.

INE – Instituto Nacional de Estadística (2014). Estadísticas sobre la recogida y tratamiento de residuos. Encuesta sobre generación de residuos en la industria Año 2012. Notas de Prensa. http://www.ine.es/prensa/np866.pdf

Muntaha, S-T., Khan, M. N. (2015). Natural surfactant extracted from Sapindus mukurossi as an eco-friendly alternate to synthetic surfactant – a dye surfactant interaction study. Journal of Cleaner Production 93, 145-150.

NHDES – New Hampshire Department of Environmental Services. Time it takes for garbage to decompose in the environment. http://des.nh.gov/organization/divisions/water/wmb/coastal/trash/documents/marine_debris.pdf

Wong, D.L., Brantly, D., Clutter, L.B., De Simone, D., Lammert, D., Nix, K., Perry, K.A., Smith, D.P., White, K.H. (1992) Diapering choices: a critical review of the issues. Pediatric Nursing 18, 41-54.

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