La presión de la Ciudad sobre la agricultura periurbana: el caso del Parque Agrario del Baix Llobregat

Se podría decir que nos encontramos delante de un periodo evidente de deterioro de la agricultura periurbana en nuestro país. En las periferias de las grandes ciudades es común ver, rodeados de autopistas, carreteras, vías ferroviarias, zonas industriales y comerciales, etc., campos de cultivos que sacan la cabeza pidiendo un sorbo de aire y espacio para sobrevivir. 

El modelo de ciudad difusa que se expande por el territorio es una tendencia palpable que se ha ido multiplicando a lo largo de los años. Se produce así un cambio de usos del suelo, con una gran presión sobre la actividad agraria, que amenaza la continuidad de los valores y las funciones de los espacios agrícolas periurbanos. Se podría considerar así un modelo consumidor de territorio que supone el deterioro del entorno de las periferias de las ciudades. 

Como se mencionó en el artículo Urbanizaciones abandonadas: un paisaje cada vez más frecuente, cada diez días, durante cinco años, se ha artificializado en España un ámbito tan extenso como el ensanche de Barcelona: un ensanche cada diez días durante cinco años (Nel·lo, 2012). Teniendo en cuenta estos datos, el potencial de afectación y deterioro de las zonas periurbanas cada vez va a más si no se pone solución. El paisaje urbano ha ido sufriendo continuas transformaciones a lo largo de estos años y, en consecuencia, el paisaje periurbano se ha visto alterado. 

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la agricultura periurbana es “la que se practica dentro un radio de 20 km en el entorno de un núcleo urbano de más de 200.000 habitantes y de 10 km de radio de ciudades entre 50.000 y 100.000 habitantes” (OCDE, 1979). De acuerdo con esta definición, varias ciudades de nuestro país disponen de áreas periurbanas, extensas zonas no urbanizadas y agrícolas que se deben conservar. 

Los espacios agrarios periurbanos presentan unos valores y unas funciones que se interrelacionan entre sí y que los definen (Montasell, 2002). Según Montasell, los valores productivos son la capacidad de generar, a partir de la utilización de sus recursos naturales, beneficios directos para la sociedad mediante la obtención de alimentos para el hombre y los animales así como materias primeras; los valores ecológicos son los derivados de constituirse los espacios agrarios en ecosistemas agrarios, corredores ecológicos, reservas botánicas, biológicas, zonas de abastecimiento sin grandes gastos energéticos, etc.; y los valores culturales se manifiestan a través de la antropología, la historia, la toponimia, la red hidráulica, el paisaje, la arquitectura, etc. Así, el espacio agrario y el paisaje que se genera en cada lugar es el resultado de una ocupación antigua, intensa y persistente, refleja de la acción moldeadora del hombre sobre el medio, de las relaciones sociales, económicas y de poder de diversas épocas y de la reacción de la naturaleza sobre ella. 

Una de las zonas especialmente afectadas por la presión que genera la ciudad sobre las áreas agrícolas periurbanas en territorio catalán es el Parque Agrario del Baix Llobregat.

Parque Agrario del Baix Llobregat

El Parque Agrario del Baix Llobregat recoge las tierras agrícolas de la parte baja del valle del río Llobregat, comprendiendo una superficie total de 2.938 ha. El parque se encuentra en una zona de larga tradición agrícola, una de las más antiguas y fértiles del país, convirtiéndose en la huerta principal de Barcelona; un patrimonio cultural, económico y ecológico de primer orden ubicado en el medio del área más poblada de Catalunya (DIBA-Parque Agrario del Baix Llobregat).

Ilustración 1. Mapa del Parque Agrario del Baix Llobregat. Fuente: Diputación de Barcelona, Parque Agrario del Baix Llobregat

Ahora bien, aún y tratándose de unos terrenos ricos y llenos de historia, esta zona ha sido sometida a un deterioro considerable debido a una fuerte presión urbanística ya que se trata de uno de los terrenos de expansión de la ciudad de Barcelona y área metropolitana. De esta presión, la agricultura periurbana ha sido la primera actividad afectada. 

Las afectaciones por grandes infraestructuras (aeroportuarias, viarias y ferroviarias) con las consecuentes expropiaciones y particiones de las explotaciones agrícolas; los vertidos incontrolados; la contaminación de acuíferos; o la intrusión de actividades ajenas como fábricas, talleres, almacenes industriales y comerciales, aparcamientos y depósitos de vehículos, etc., son algunas de las principales distorsiones derivadas de la comentada degradación (2004, Plan Especial de protección y mejora del Parque Agrario del Baix Llobregat). Estos hechos suponen un agente catalizador de pérdida de calidad de la actividad agrícola, que afecta no solo términos productivos y económicos, sino también ambientales, sociales y territoriales.

Ilustración 2. Infraestructuras ferroviarias por en medio del Parque Agrario del Baix Llobregat. Fuente: Societat Catalana d’Ordenació del Territori (SCOT)

Ilustración 3. Aeropuerto del Prat al lado del Parque Agrario del Baix Llobregat. Fuente: Societat Catalana d’Ordenació del Territori (SCOT)

Frente a estas alteraciones y presiones derivadas principalmente de la expansión de la ciudad difusa, ya en el año 1977 la plataforma “Unió de Pagesos” promovió la campaña de sensibilización “Salvem el Pla” con el objetivo de proteger el espacio agrario. A principios del año 1996 la Diputación de Barcelona encargó a Unió de Pagesos la redacción de un estudio sobre la implementación de un espacio agrario a la comarca del Baix Llobregat, pero no fue hasta finales del año 1996 que, con el impulso de la Unión Europea con la concesión de un Proyecto LIFE de Medio ambiente, se iniciaron los estudios para crear un ente de gestión y protección de la zona. El año 1998 se constituyó finalmente el Consorcio del Parque Agrario del Baix Llobregat, el año 2001 se aprobó el Plan de gestión del Parque Agrario y el año 2004 el Plan Especial de Protección y Mejora del Parque Agrario del Baix Llobregat. Con la constitución del Consorcio y la aprobación de estos dos Planes, el Parque Agrario se terminó consolidando como ente gestor y dinamizador de la agricultura del Llobregat. 

Asimismo, el Parque Agrario del Baix Llobregat se incluye al proyecto “Anella Verda” (Anilla Verde), una herramienta para la gestión del suelo no urbanizable de la región metropolitana de Barcelona que representa el paso de  un conjunto de espacios protegidos aislados, a una red de espacios integrados en el territorio metropolitano. El Parque Agrario en concreto constituye el vínculo entre el Parque de Collserola (al nordeste), el Parque Natural del Garraf i el Espacio de Interés Natural del Ordal (oeste), i las Reservas Naturales del Delta del Llobregat (al sur). Debido a los fenómenos de urbanización intensa, la continuidad de la red de espacios libres en este sector está muy comprometida, y pasa necesariamente por la preservación de las áreas que actualmente permanecen aún libres (2004, Plan Especial de protección y mejora del Parque Agrario del Baix Llobregat).

La constitución del Parque Agrario del Baix Llobregat como herramienta de gestión de una zona agrícola periurbana que encara la conservación y mejora del patrimonio cultural y natural al mismo tiempo que los da a conocer a la ciudadanía, se ha de tomar como un modelo a aplicar en otros territorios con las mismas condiciones y objetivos. En Europa existen diversos modelos de gestión de territorios agrícolas periurbanos, como en Milán, Aubagne, Grenoble, etc. que tienen unas directrices adaptadas a las características de cada parque pero con el mismo objetivo de preservar el espacio y la agricultura periurbana. 

Cabe recordar que preservar y promocionar los usos agrícolas y su entorno es una inversión de futuro que contribuye a la mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos. 

Mar Ruiz Arandes

Bibliografía:

Agroterritori: http://www.agroterritori.org/web2/

Diputación de Barcelona (2004). Plan especial de protección y mejora del Parque Agrario del Baix Llobregat. 

Montasell, Josep. (2002), Els valors i les funcions de l’espai agrari. Dins de: L’espai agrari. Concepte i gestió. Barcelona [Document inèdit]

Parque Agrario del Baix Llobregat (web): http://parcs.diba.cat/web/BaixLlobregat

Sabater, Carles (2005). Agricultura periurbana, una eina de qualitat en la gestió del territori. Revista de la Diputació de Barcelona, núm.135, juliol-agost del 2005

Sempere, Jordi. (2006), Els conflictes de la pagesia periurbana. Mètode, 49: revista de difusió de la Universitat de València, 49:17-22.

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