¿Menorca, del modelo agrario sostenible hacia el monocultivo turístico?

“Piensa en Menorca y di en voz baja nombres al azar de pueblos y calas hasta que se te transfigure el gesto y sientas que la sangre te bate a ritmo de isla” 

Son los últimos versos de un conocido poema de M. Martí i Pol en honor a la isla de Menorca. A día de hoy todavía pensamos que la isla situada al nordeste del archipiélago Balear, preserva un aire diferente en comparación a sus vecinas o a la costa mediterránea peninsular. Mejor conservada, menos masificada y en definitiva, con una menor presión antrópica. 

Una de las explicaciones de este hecho es el retraso con el que llegó el boom turístico a Menorca. Este, se puede justificar por 3 razones principales: Una importancia notable del sector secundario –industria del calzado-, importancia para las familias en el mantenimiento del patrimonio –poca oferta de suelo-, juntamente con un bajo nivel de inversión pública por parte del Estado –falta de infraestructuras de transporte terrestre y de un aeropuerto competitivo- (Salort, 2011).

Aún así, decir que el paisaje de Menorca es uniforme y monótono sería alejarse mucho de la realidad. Para los que conocen la isla, sabrán que se trata de un mosaico de diferentes paisajes. Esto es debido a que la acción del hombre es antigua e intensa, basada durante muchos siglos en ganar tierras de conreo y pastos a bosques y zonas pantanosas (IME, 2010).

Este hecho ha dado un paisaje heterogéneo, principalmente agrícola pero con manchas de pinares, encinares, etc.

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Fig. 1. Mosaico paisajístico típico menorquín. Ortofotomapa 2012 entre Alaior y Es Mercadal. Fuente: IDE Menorca, CIME.

Como bien apuntaba Marc Pérez en su artículo de hace dos semanas “muchas especies son capaces de modificar su entorno para favorecer las condiciones en su propio beneficio” (Clive et al. 1994). El ser humano es especialista en esto, y en este sentido, los campesinos han transformado el territorio para sacar provecho de ello. En este punto es donde la isla presenta unas características diferenciadas respecto el sistema agrario de otros lugares de la península o hasta del resto de las Baleares (IME, 2010). 

Dentro de lo que las dimensiones de la isla permiten, predominan los latifundios. Es decir, en Menorca hay escasas pero extensas fincas repartidas en pocas manos, los Señores. En el campo menorquín existen al menos 4 figuras. 

  • El lloc: Finca que incluye la casa de campo y las tierras. Es una unidad de explotación autosuficiente donde se combina el cultivo de cereales para alimentar al ganado, huerto familiar, ganado de trabajo, ganado mayor y menor. Producción extensiva, de baja presión y moderadamente diversificada en la cual cultivos y ganadería han coexistido de manera complementaria y compatible con persistencia del bosque utilizado para la producción de madera.    
  • El Señor: propietario del lloc. Generalmente le viene dado por herencia. 
  • Amo: campesino que pacta con el Señor para poder explotar las tierras de la finca. Este campesino pasa a ser el Amo. En los buenos tiempos, el Señor hace las inversiones pactadas cada año –maquinaria, mantenimiento-, y el amo tiene derecho a vivir en el lloc y el deber de dar la mitad de los beneficios de la finca al Señor (sistema a medias). 
  • Missatge: campesino asalariado que contrata el amo si lo cree necesario.  

Después de esta pequeña introducción al sistema agrario menorquín, hay que decir que gracias a estas inversiones en el campo por parte de los señores, creció mucho el patrimonio paisajístico isleño e hicieron del campo menorquín uno de los más “construidos” de Nordeste peninsular, y quizás de Europa. (Vidal, 1998). Este modelo agrario autosuficiente, juntamente con la potente industria del calzado local, hacían depender bien poco a la isla del turismo. En cambio, a finales de los ’70, coincidiendo con la construcción del nuevo aeropuerto y la mecanización del campo, el excedente de mano de obra del sector primario pasó a la hostelería atraída por mejores salarios y condiciones. Desde entonces, que ha cesado la terciarización de la economía isleña, con centenares de hectáreas forestales y agrarias que se han puesto bajo la amenaza del hormigón y del asfalto. La persistencia de la gran propiedad y la gran explotación han sido factores clave para la conservación de los valores ambientales y paisajísticos de la isla (Vidal, 1998). De hecho, la mayoría de las actuales zonas protegidas (Área Natural de Especial Interés, ANEI) coinciden en buena parte con las zonas de mayor propiedad y de los “llocs” más extensos. Desde hace un tiempo, muchas explotaciones se han especializado en ganadería vacuna destinada a la producción de leche y a la elaboración de productos derivados, como el queso, con buena salida en el mercado. Las más pequeñas y menos productivas han ido abandonándose o cambiando de uso del suelo. 

Así lo refleja el siguiente gráfico (gráfico 1) de la variación en la superficie agraria por categorías en Menorca. 

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Gráfico 1. Variación en la isla de de Menorca de la superficie agraria en hectáreas por categorías entre los años 2002 y 2007. Fuente: Obsam. Actualitzación 2007 del mapa de usos y cubiertas del suelo de Menorca.

 Se puede observar la regresión de casi 160 ha que tiene sobretodo la agricultura extensiva de secano, solo en 5 años (2002-2007). En cambio, tienen pequeños incrementos el cultivo intensivo de hortalizas, así como la viña y los campos de olivos. 

Aún así, el número de explotaciones en el conjunto del territorio Balear sigue una tendencia claramente a la baja (Gráfico 2).

Gráfico 2. Número de explotaciones agrarias en las Islas Baleares en el período 2003-2007. Fuente: Elaboración propia a partir del Instituto de Estadística de las Islas Baleares. (IBESTAT). 

Se puede ver como en 5 años el número de explotaciones agrarias en las Baleares se ha reducido en más de 700, que representa un 5% de disminución. 

Por otro lado, en el siguiente gráfico (Gráfico 3) se puede ver la evolución en el número de alojamientos turísticos en Menorca entre 1983 y el 2012. Se observa que en estos últimos 30 años la oferta turística ha pasado de poco más de 100 establecimientos turísticos a llegar a los 350, es decir, ha aumentado en más del triple el número de alojamientos turísticos. 

Gráfico 3. Número de alojamientos turísticos construidos en Menorca en el período 1983-2012. Fuente: Elaboración propia a partir del Instituto de Estadística de las Islas Baleares. (IBESTAT). 

Con todo, se puede concluir que la tendencia hasta ahora ha sido el monocultivo turístico. Pero con la complicada situación económica que vive el país, se ha ido frenando la construcción. Aprovechando esta pausa que da la economía, quizás estaría bien reflexionar y pensar que precio tiene nuestro patrimonio natural. Es decir, hasta hace bien poco, gracias a la agricultura y sus campesinos respetuosos se había conservado el gran valor ecológico y paisajístico que tiene la isla. No obstante, con los cambios económicos se han ido abandonando tierras, y muchas de estas han pasado a ser zonas urbanas, generalmente destinadas a un turismo que solo pisa la isla unos meses al año. 

Volviendo a los versos del principio, esperemos que las generaciones venideras puedan seguir sintiendo lo que Martí i Pol escribió e intentó transmitir al encontrarse con la isla tranquila del Mediterráneo. 

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Son Bou, 1956. Son Bou, 1989.

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Son Bou, 2001.   Son Bou, 2012.

Fig. 2: Ortofotomapas en secuencia cronológica (1956, 1989, 2001, 2012) de la playa de Son Bou. Fuente: IDE Menorca, CIME. Se observa la regresión de prados y campo debido a la construcción de alojamientos turísticos.  

Agradecimientos

A Sandra Barber Fullana y familia por el material de consulta e información adicional facilitada. 

Bibliografía

Consell Insular de Menorca (CIME) http://www.cime.es/

Infraestructura de Dades Espacials de Menorca http://cartografia.cime.es/

Guia del Camí de Cavalls. Fundació Destí Menorca. IME, 2010.

Institut d’Estadística de les Illes Balears (IBESTAT) http://www.ibestat.cat/

Institut Menorquí d’Estudis (IME) http://www.ime.cat/

Memòria de la Terra.  Aladern.  http://www.memoriadelaterra.org/

Observatori Sociambiental de Menorca (OBSAM) http://www.obsam.cat/

Salort, J.P., Piris L., Cladera, E. La imatge de Menorca. Canvis en el paisatge durant el segle XX. Arxiu d’imatge i so de Menorca. CIME, 2011.

Vidal, Tomás. El Paisatge Rural de l’Illa de Menorca. Revista Geografia: Vol. XXXII-XXXIII, 1998-99, pp 23-44.

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