La importància de la qualitat en les aigües de consum humàLa importancia de la calidad en las aguas de consumo humano

Com ja s’ha vist en alguns dels articles que s’han publicat en el nostre bloc, s’ha comentat el paper vital que té l’aigua pels éssers vius com a font de vida. Comprovada aquesta rellevància, no és estrany veure que a nivell estatal hi hagi una legislació específica d’acord amb els tipus d’aigua que existeixen: aigües envasades, aigües de piscines, aigües residuals o bé aigües de consum humà… L’element bàsic que es tracta en tot moment és l’aigua, però es pot apreciar que la funció i el paper que hi juga en cada cas és diferent (foto 1). Amb aquesta publicació, tractarem el grup de les aigües de consum humà (d’ara en endavant ACH) i la resta d’aigües esmentades les deixarem per a futures publicacions.

aixetes


Como ya se ha visto en algunos de los artículos que se han publicado en nuestro blog, se ha comentado el papel vital que tiene el agua para los seres vivos como fuente de vida. Comprobada esta relevancia, no es extraño ver que a nivel estatal haya una legislación específica de acuerdo con los tipos de agua que existen: aguas envasadas, aguas de piscinas, aguas residuales o bien aguas de consumo humano… El elemento básico que se trata en todo momento es el agua, pero se puede apreciar que la función y el papel que juega en cada caso es diferente (foto 1). Con esta publicación, trataremos el grupo de las aguas de consumo humano (de ahora en adelante ACH) y el resto de aguas mencionadas las dejaremos para futuras publicaciones.

usos aigua

Nos encontramos ante un tipo de aguas que por interacción con las personas tienen que tener un control muy elevado para no afectar a la salud humana. Con el Real Decreto 140/2003 se especifica claramente los parámetros químicos y microbiológicos que tiene que tener. Los valores paramétricos de este decreto estatal vienen dados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su Guidelines for Drinking – water Quality. La OMS recogiendo opiniones, estudios y observaciones de expertos provenientes de 90 países ha podido definir, cada vez mejor, los límites de estos valores. Desgraciadamente, en la determinación de algunos de estos límites, quienes proporcionan estos datos son países donde las condiciones básicas de calidad de agua son más precarias. Un ejemplo donde se puede observar la relación calidad del agua con la salud humana es en el caso de la cólera: según la OMS, continúa siendo una amenaza mundial que se podría reducir drásticamente con un abastecimiento y saneamiento correcto de agua potable. Entramos pues, en el aspecto de la desinfección del agua. El elemento que más se usa es el cloro (considerado, probablemente, uno de los componentes que más vidas ha salvado después de la penicilina por su reducción drástica de enfermedades de origen bacteriano, parasitario y viral). La empresa que se encarga de potabilizar el agua (operación que se realiza en las estaciones de tratamiento de aguas potables, ETAP) tiene que garantizar que en el agua no se encuentre ninguna unidad formadora de colonias de los siguientes organismos: Escherichia Coli, Enterococos y Clostridium perfringens. De microorganismos en el agua hay muchos más, pero estos tres en concreto, el solo hecho de encontrarlos, son indicadores de la presencia de otros organismos en el agua (Pastor, M.C). También son indicadores del tipo de contaminación que ha habido: así como los dos primeros (E. coli y Enterococos) determinan que la contaminación es reciente y además de origen fecal, en el caso de identificar C. perfringens el que nos indica es una contaminación menos reciente pero a la vez es señal inequívoca de una filtración y sistema de desinfección deficiente.

Ahora bien, hay que garantizar que desde la salida de la ETAP hasta el punto de consumo habrá una concentración máxima de 1,0 ppm de cloro residual libre. El hecho de garantizarlo, comporta a la vez la aparición de un producto que nace de la reacción del cloro y la materia orgánica presente en el agua. Se trata de uno de los subproductos de la desinfección conocido como trihalometanos (THM’s). Según el decreto estatal, la concentración de THM’s no tiene que ser superior a los 100µg/L a pesar de que la concentración de estos variará también en función de la concentración de bromuros, del pH y de la temperatura del agua (Agència Salut Pública, 2012).
Para poder garantizar un correcto estado de la agua una vez llega al grifo del consumidor existen una serie de 53 parámetros (tanto microbiológicos como químicos y que se encuentran especificados en el anexo I del Decreto 140/2003) que se pueden analizar. Estos parámetros los encontramos divididos en diferentes grupos: los que están en el anexo 1A y 1B1 son los que determinan si un agua es apta o no para el consumo humano y el valor que se determine en agua, no puede sobrepasar el valor paramétrico establecido. En el supuesto de que sea o no sea apta por el consumo humano, tiene que quedar muy bien señalizado como tal con el pictograma de la foto 2 que se obtiene del Real Decreto 485/1997, puesto que en la vigente legislación sobre ACH no se especifica ningún pictograma en concreto. Hay otro grupo de parámetros en este anexo (el 1C) que se consideran como parámetros indicadores de la calidad y eficacia del tratamiento previo del agua y que por lo tanto, sobrepasar el valor paramétrico no comportará la determinación del agua como apta o no apta por el consumo humano.

picto aixeta

En estos subgrupos del anexo I, se pueden observar toda una serie de parámetros químicos (en mayor presencia respeto los microbiológicos) que reflejan la importancia que también tienen en el análisis. De estos parámetros podemos encontrar de forma natural en el agua, como es el caso del arsénico o bien la microcistina, a pesar de que predominan, desgraciadamente, los parámetros derivados de la actividad humana (industrias, agricultura, etc.) o bien son subproductos de la desinfección como ya hemos comentado anteriormente.

En Cataluña, como base de criterios sobre controles existe un documento (Vigilància i control sanitaris de les aigües de consum humà de Catalunya) donde se especifica claramente cuáles son los límites a cumplir en cada caso, cuál es la periodicidad de muestreos y acciones a respetar. A nivel estatal, la figura que existe es el SINAC (Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo) que actúa como entidad de recopilación de datos e identificación de puntos de abastecimiento de agua de consumo humano. Periódicamente, redacta informes donde se puede observar la calidad de las aguas en todo el territorio y que queda a disposición de todo el mundo.

Hace falta pues, tomar conciencia de la importancia que tiene realizar controles periódicos. Se ha podido comprobar que en los casos donde hay un mayor control (tanto en el punto de origen como en el punto de consumo) es más fácil detectar posibles averías, problemas o concentraciones de parámetros que pueden afectar directamente a la salud humana.

BIBLIOGRAFIA:

– WHO. (2011). Guidelines for drinking – water. 4a edición.
– Ministerio de Sanidad y Consumo. (2003). Real Decreto 140/2003 sobre calidad del agua de consumo humano.
– Pastor, M.C (2008). “Aigua: font de vida, font de risc” Capítol 4.
– Agència de Salut Pública. 2012. Els trihalometans a l’aigua de consum.
– Direcció General de Salut Pública. (2005). Vigilància i control sanitaris de les aigües de consum humà de Catalunya.

Ens trobem davant d’un tipus d’aigües que per interacció amb les persones han de tenir un control molt elevat per tal de no afectar a la salut humana. Amb el Real Decreto 140/2003 s’hi especifica clarament els paràmetres químics i microbiològics que ha de tenir. Els valors paramètrics d’aquest decret estatal venen donats per l’Organització Mundial de la Salut (OMS) i la seva Guidelines for Drinking – water Quality. L’OMS tot recollint opinions, estudis i observacions d’experts provinents de 90 països ha pogut definir, cada cop millor, els límits d’aquests valors. Malauradament, en la determinació d’alguns d’aquests límits, qui proporciona aquestes dades són països on les condicions bàsiques de qualitat d’aigua són més precàries. Un exemple on es pot observar la relació qualitat de l’aigua amb la salut humana és el cas de la còlera: segons l’OMS, continua sent una amenaça mundial que es podria reduir dràsticament amb un abastament i sanejament correcte d’aigua potable. Entrem doncs, en l’aspecte de la desinfecció de l’aigua. L’element que més s’usa és el clor (considerat probablement un dels components que més vides ha salvat després de la penicil•lina per la seva reducció dràstica de malalties d’origen bacterià, parasitari i viral). L’empresa que s’encarrega de potabilitzar l’aigua (operació que es realitza en les estacions de tractament d’aigües potables, ETAP) ha de garantir que en l’aigua no s’hi trobi cap unitat formadora de colònies dels següents organismes: Escherichia Coli, Enterococs i Clostridium perfringens. De microorganismes en l’aigua n’hi ha molts més, però aquests tres en concret, el sol fet de trobar-ne, són indicadors de la presència d’altres organismes en l’aigua (Pastor, M.C). També són indicadors del tipus de contaminació que hi hagut: així com els dos primers (E. coli i Enterococs) determinen que la contaminació és recent i a més d’origen fecal, en el cas d’identificar C. perfringens el que ens indica és una contaminació menys recent però alhora és senyal inequívoca d’una filtració i sistema de desinfecció deficient.

Ara bé, cal garantir que de clor n’hi haurà des de la sortida de l’ETAP fins al punt de consum amb una concentració màxima d’1,0 ppm de clor residual lliure. El fet de garantir-ho, comporta alhora l’aparició d’un producte que neix de la reacció del clor i la matèria orgànica present en l’aigua. Es tracta d’un dels subproductes de la desinfecció conegut com a trihalometans (THM’s). Segons el decret estatal, la concentració de THM’s no ha de ser superior als 100µg/L tot i que la concentració d’aquests variarà també en funció de la concentració de bromurs, del pH i de la temperatura de l’aigua (Agència Salut Pública, 2012).

Per tal de poder garantir un correcte estat de l’aigua tant bon punt arriba a l’aixeta del consumidor existeixen una sèrie de 53 paràmetres (tant microbiològics com químics i que es troben especificats en l’annex 1 del Decret 140/2003) que es poden analitzar. Aquests paràmetres els trobem dividits en diferents grups: els que estan en l’annex 1A i 1B1 són els que determinen si una aigua és apte o no pel consum humà i el valor que es determini en aigua no pot sobrepassar el valor paramètric establert. En el cas que sigui o no sigui apta pel consum humà ha de quedar ben senyalitzat com a tal amb el pictograma de la foto 2 que s’obté del Real Decret 485/1997 ja que en la vigent legislació sobre ACH no s’especifica cap pictograma en concret. Hi ha un altre grup de paràmetres en aquest annex (l’1C) que es consideren com a paràmetres indicadors de la qualitat i eficàcia del tractament previ de l’aigua i que per tant, sobrepassar el valor paramètric no comportarà la determinació de l’aigua com a apta o no apta pel consum humà.

picto

En aquests subgrups de l’annex I, s’hi poden observar tota una sèrie de paràmetres químics (en major presència respecte els microbiològics) que reflecteixen la importància que també tenen en l’anàlisi. D’aquests paràmetres en podem trobar de forma natural en l’aigua, com és el cas de l’arsènic o bé la microcistina, tot i que predominen, malauradament, els paràmetres derivats de l’activitat humana (indústries, agricultura, etc.) o bé són subproductes de la desinfecció com ja hem comentat anteriorment.

A Catalunya, com a base de criteris sobre controls existeix un document (Vigilància i control sanitaris de les aigües de consum humà de Catalunya) on s’especifica clarament quins són els límits a complir en cada cas, quina és la periodicitat de mostrejos i accions a respectar. A nivell estatal, la figura que existeix és el SINAC (Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo) que actua com a entitat de recopilació de dades i identificació de punts d’abastament d’aigua de consum humà. Periòdicament, redacta informes on es pot observar la qualitat de les aigües en tot el territori i que queda a disposició de tothom.

Cal doncs, prendre consciència de la importància que té realitzar controls periòdics. S’ha pogut comprovar que en els casos on hi ha un major control (tant en el punt d’origen com en el punt de consum) és més fàcil detectar possibles avaries, problemes o concentracions de paràmetres que poden afectar directament a la salut humana.

BIBLIOGRAFIA:

– WHO. (2011). Guidelines for drinking – water. 4a edició.
– Ministerio de Sanidad y Consumo. (2003). Real Decreto 140/2003 sobre calidad del agua de consumo humano.
– Pastor, M.C (2008). “Aigua: font de vida, font de risc” Capítol 4.
– Agència de Salut Pública. 2012. Els trihalometans a l’aigua de consum.
– Direcció General de Salut Pública. (2005). Vigilància i control sanitaris de les aigües de consum humà de Catalunya.

Published by montserrat recolons

6 han pensat en “La importància de la qualitat en les aigües de consum humàLa importancia de la calidad en las aguas de consumo humano

Deixa un comentari